martes, 12 de enero de 2016

Mitología egipcia (I): Introducción a las creencias egipcias.



He de decir que, como fanática de la Historia de las Religiones y la Mitología comparada, la religión egipcia me ha fascinado desde niña. Y cuanto más la "conozco" más compleja y abstracta me parece. En la entrada de hoy mi intención es realizar una breve síntesis inicial, que iré completando en entradas posteriores.


Cuando pensamos en mitología egipcia, lo primero que se nos viene a la mente es un montón de dioses de cabezas de animales, vestidos con una monísima falda blanca. ¿Me equivoco? Pero, ¿eso realmente que significa? ¿qué sabemos realmente sobre la mitología egipcia? ¿cómo veían los propios egipcios su religión? Uf, muchas preguntas. Mejor ir despacio. Quiero hablaros de muchas cosas.. y, como no tengo tiempo, creo que tendré que dividir el post en varios puntos diferentes.


Si no me equivoco, las entradas quedarán así: (Casi como el índice de un manual!)
  1.  Introducción a las creencias egipcias.
  2.  Cosmogonía: Mitos de la creación.
  3.  Dioses principales: Tríadas y enéadas. - Mitología.
  4.  Dioses (varios a elegir): un estudio en profundidad.
  5. La realeza.
  6. Heka o magia egipcia.
  7. Culto público / culto privado.
  8. El universo de la muerte.
  9. Símbolos religiosos: Maat, Anj, Ojo de Horus, Nudo de Isis, etc.
  10. Influencias en otras religiones.
  11.  Neopaganismo o Kemetismo: La religión egipcia en la actualidad.


1. Introducción a las creencias egipcias.

La religión egipcia (por llamarla de algún modo) proviene del periodo Neolítico y predinástico (3100.a.C.) -antes de la unificación del país y de la escritura jeroglífica- y antes de la llegada de Menes o Rey escorpión que unificó los distintos Nomos o provincias del Alto y Bajo Egipto.


Tras la unificación cada nomos mantendría sus dioses tutelares y protectores que irían adquiriendo más o menos importancia según la preponderancia de su ciudad. El resultado es la existencia de miles de dioses a los que se rendía culto a través de ofrendas, a cambio de favores y a los que el fiel pedía consejo cada día.


Como hemos dicho, durante esta época distintas localidades comenzaron a formar su culto en torno a diferentes dioses. Estos representaban fenómenos naturales o sociales, objetos y fuerzas abstractas, normalmente asociados a figuras de animales. Esto era así ya que al dar al dios las características de su animal correspondiente, tomaba forma para el fiel. Le adscribía unas funciones, unos símbolos y unas correspondencias que le facilitaban el día a día. Tampoco podemos olvidar que los roles de un dios eran fluidos y que podían variar con el tiempo.                          
Para hacerlos más accesibles, se les atribuyeron -de forma paulatina- formas y conceptos humanos, se les agrupaba en unidades familiares y tenían sentimientos y pasiones humanas. Por eso Horus puede aparecer vestido como un hombre-faraón o como un halcón. Lo mismo ocurre con Tot (forma de Ibis o babuino y forma antropomorfa con cabeza de ibis y cuerpo de hombre) o Hathor (forma de vaca o mujer con cuernos).
En Egipto se mezclaban los cultos diarios y comunes de la población sencilla, como a Bast -diosa de la alegría- y Bes -protector de los hogares-, con otros estatales y ceremoniosos: culto a Ra, Osiris o el propio faraón. Por supuesto, había dioses que protegían a los humanos en un momento concreto: en caso de peligro, en los partos, los viajes, en las etapas de la vida o las distintas profesiones. Dioses a los que los egipcios se encomendaban diariamente. Parece ser que el pueblo egipcio era muy religioso y la relación de los humanos y los dioses una parte importantísima de la vida diaria.


                Además, en el país del Nilo convivían la friolera de 6 o 7 dioses que se disputaban el honor de haber realizado la creación. Entre ellos: Amón, Ptah, Knum, Atón, Atum, Geb o Ra, aunque este último más que un dios creador sería un "demiurgo" o fuerza impulsora del universo. La existencia de diferentes mitos sobre la creación con distinto dioses, relatos y explicaciones no suponía ningún problema -o eso creemos- para los egipcios de a pie. Pero a nosotros, herederos de las religiones monoteístas, nos cuesta entender cómo podría un egipcio de Tebas podía creer que Amón era el dios creador del universo, mientras que su primo de Menfis veneraba a Ptah del mismo modo.
                Aquí entran diversas teorías que pasaré a explicar, no sin antes hacer mención a la dilatada historia de Egipto, en la que dio tiempo de sobra para que se adorase a Ptah en el Imperio Antiguo, a Amón en el Imperio Medio y a Ra en el Imperio Antiguo, creando una potente tríada de dioses creadores. Es más, entre Amón y Ra habría una fusión y surgiría Amón-Ra, el dios más importante del panteón egipcio durante el Imperio Nuevo.

                ¿Cómo es posible que los egipcios no vivieran en un caos constante? Los expertos dan varias razones: la existencia de un politeísmo absoluto que permitiría la simultaneidad de varios dioses sin que eso supusiera un conflicto, o el henoteísmo: el fiel admite la existencia de varios dioses pero solo acepta a uno (o unos pocos) como suyos propios, y por tanto, "más verdaderos". O incluso el monoteismo con la revelación de diferentes papiros de la existencia de una potencia creadora, única, que estaba presente en todas las deidades y todas las cosas. Yo personalmente me inclino más por un concepto henoteísta para el común y el monoteísta para las élites intelectuales, pero claro, es una apreciación y puedo estar muy equivocada.

                Por último, no podría terminar esta introducción sin hablar sobre el culto solar. La importancia religiosa del sol a lo largo de toda la historia de Egipto es incuestionable. Para ellos representaba la germinación, el calor, la luz, etc. Es por eso que el culto al sol prevaleció a lo largo de los siglos a través de numerosos dioses: como el propio disco solar (Atón), su potencia creadora (Ra), su potencia destructora (Ojo de Ra o Sejmet) o el amanecer (Jepri), entre otras muchas. Pero no importaba si los dioses eran solares o representaban cualquier otro concepto, pues la tarea primordial de los dioses era mantener la Maat (Verdad o Justicia) y para ello debían mantener a la serpiente Apofis, personificación del caos, a raya. Ese era el trabajo de los dioses desde la Duat o inframundo y del faraón en la tierra.



¡Espero que os haya gustado! Es complicado hacer una introducción de este tema. Si hay algo que no os ha quedado claro; o hay algo de lo que queráis que hable o  que tengáis interés, no dudéis en dejarme un comentario al respecto.


Ana. 

2 comentarios:

  1. Hola^^
    Con lo que me gusta la mitología (sea cual sea) me ha encantado la entrada, ¡muchas gracias por hacerla!
    un besote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Me alegra que te haya gustado! Espero subir pronto la segunda parte :)

      Un abrazo^^

      Eliminar