martes, 2 de junio de 2015

Martes de Arte: La Piedad del Vaticano - Miguel Ángel

¡Hola lectores!

Hoy vuelvo a la carga con un nuevo Martes de Arte. En este caso una escultura de fama mundial situada actualmente en la Ciudad del Vaticano. ¿Os imagináis cual es?


¡Exacto! Es la maravillosa composición conocida como "Piedad del Vaticano".

La Piedad, creada por Miguel Ángel en 1499, puede ser considerada como la síntesis perfecta entre el clasicismo artístico y los ideales propios del Renacimiento.
En un primer momento fue un encargo del cardenal Jean Bilhere para ser colocada en la Iglesia de Santa Petronella, dónde se encuentra la tumba del cardenal. Con posterioridad, en 1749, fue trasladada al interior de la Basílica de San Pedro.

Pero, parémonos a observar la imagen con detenimiento. ¿Acaso no roza la perfección más absoluta? Fijaos como caen los pesados pliegues de los ropajes de la Virgen, que dan sensación de formar parte de la tierra, que casi emerge de la misma fundiéndose con la roca y el suelo sobre el que se asienta. La pesadez de la Virgen -trono de su hijo- se opone a la ligereza y liviandad de Cristo. Parece que no pesa, que en cualquier momento va a desaparecer, porque ya solo queda un cuerpo vacío que únicamente está en contacto con el mundo real con su pie derecho y a través del contacto con su madre (una alegoría fascinante del papel de la Iglesia Católica y su función que merecería más análisis). No sé si se podrá ver bien, pero incluso los dedos de María al sujetar el cuerpo de su hijo quedan marcados mientras que con la otra mano, libre, nos invita a adorarlo.



La representación de Cristo y María no es realista, ella aparece como una mujer muy joven, casi una adolescente y Cristo es un hombre de 30 años que más parece que acaba de desmayarse que haber sufrido un martirio como la Pasión. A pesar de la extraña y marcada diferencia de edad hay un vínculo de ternura y bondad difícil de explicar.

Por supuesto, esta representación tiene una intención clara por parte del escultor. Quiere formar una imagen en el espectador. María es Virgen y pura, y para realzar semejante suposición, Miguel Ángel la retrata tan joven como para dar por válidos estas doctrinas. La juventud rememora la inocencia, por eso la mujer con el corazón más puro debía mostrarse eternamente joven. Si nos la hubiese retratado rondando los 45-50 años, como marcaba la tradición hasta ese momento, hubiese sido más difícil para el imaginero general creerla siempre Virgen. Miguel Ángel proyectó una ruptura con la tradición que tomó tanto arraigo en la sociedad que dura hasta el día de hoy.
Por otra parte, Cristo parece un hombre cualquiera, delgado, pero fuerte, con una constitución similar a la que podría haber tenido un artesano que trabajase con sus manos. Pero lo importante de su aspecto corriente era destacar que Dios había vivido con nosotros, dando ejemplo y sufriendo los pormenores del día a día con (y por) todos los demás. Pero, aun a pesar de que Dios decidió hacerse hombre, la estética clásica no aceptaba las representaciones cruentas y realistas que veremos más adelante en el Barroco, así que aparte de ciertos signos como los huecos de los clavos no hay muestras de dolor o muerte, e incluso su rostro se muestra plácido y sereno.

En un aspecto más técnico, la escultura es de bulto redondo, en la cual las dos figuras de la Piedad crean una pirámide cerrada. La Virgen, sentada y erguida, sostiene a Jesucristo yacente en su regazo. Cristo está casi enmarcado por completo por el contorno de la Virgen lo que pone de relieve su profunda unión.

Tan orgulloso estaba Miguel Ángel de esta escultura que cuando la terminó decidió firmarla con su nombre, siendo la única de sus obras en la que hiciera esto. Podréis ver su firma en la banda que ciñe el pecho de la Virgen.

¿Qué os ha parecido el Martes de Arte de hoy? 
Espero que os haya gustado, porque he intentado darle un punto de vista más estético y simbólico que técnico, que es lo que a mí más me gusta del arte, saber por qué se hizo algo y lo que significa. 
Como siempre si queréis saber algo más sobre la obra, o cualquier otra, no dudéis en decírmelo. 


Me despido ya de vosotros, espero que paséis un día estupendo. 

¡Nos vemos en el próximo post!

Un abrazo,
Ana.

6 comentarios:

  1. ¿Cual es vuestra escultura renacentista favorita?

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    1. Yo diría que el éxtasis de santa teresa, de Bernini. Una de las cosas que me dejó Ángeles y Demonios (el libro, no la película).

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  2. ¡Hola! :)
    Una entrada muy interesante. Estoy echando un ojo al resto de esta sección. ¡Me voy a quedar por aquí! Siempre es agradable leer entradas tan variadas. Si te apetece, te invito a pasar por mi blog.
    Un beso.

    Andrea-
    @Waldorf_Petrova

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    1. ¡Hola!

      Gracias por pasarte por aquí, curiosea lo que quieras :)

      Un abrazo^^,
      Ana.

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  3. Hola, Anica!! No tengo mucha idea de arte, pero me gusta tu explicacion, la hace mas interesante

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    1. Me alegra mucho que te haya gustado. Por mi parte, creo que no hace falta "saber" para hablar de arte (hablar de manera general, no hacer un análisis técnico), tan sólo pararse a escuchar lo que sentimos nosotros al ver la obra de arte.

      Un abrazo^^

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